Análisis del rostro de perfil

El análisis y diagnóstico durante la consulta con el cliente requiere destreza y habilidad para observar sin ser descarado ya que, en ocasiones, esta forma de identificar las características y necesidades puede incomodar al cliente.

Son tantos los aspectos a analizar que, en su estudio, se recomienda hacerlo diferenciando unos de otros y en esta ocasión hablaremos sobre la forma del rostro en su perspectiva de perfil.

En muchas ocasiones habrá que corregir puntos concretos del rostro como una frente alta, que puede necesitar un flequillo no muy profundo, con una longitud cercana a las cejas y con un espesor considerable. Si se trata de una frente pequeña, al contrario que en el caso anterior, lo conveniente será realizar flequillos que nazcan en el interior y no demasiado largos. De ahí que sea importante analizar el rostro en la perspectiva de perfil por lo que también deben tenerse en cuenta a la hora de aconsejar un corte. En este sentido, pueden considerarse los siguientes tipos:

  • Perfil normal o compensado, que presenta armonía en las tres zonas salientes del rostro: frente, nariz y barbilla, y que admite variedad de volúmenes y formas en las técnicas de corte resultando siempre favorecedoras.
  • Perfil cóncavo, donde la barbilla y la frente sobresalen más en relación a la nariz. En estos casos hay que aplicar el volumen principal en la zona media y alta trasera, pudiendo además combinar con suaves flequillos.
  • Perfil convexo, donde la nariz suele ser el punto más saliente y visible a diferencia del mentón y la frente, que se introducen en exceso. En estos casos se pueden aplicar flequillos muy densos o tupidos, y rellenar de volumen los laterales del rostro para suavizar visualmente la parte más saliente del mismo. 
  • Perfil recto, en el que se puede distinguir una línea imaginaria recta ya que la boca y la nariz no sobresalen respecto a la frente y barbilla. En estos casos se aplicarán técnicas de corte que faciliten el movimiento del cabello y y aporten dirección en el mismo hacia el rostro.

Otro de los elementos naturales que influirán en la elección de un corte es el cuello. Fijarse en su longitud y anchura resulta imprescindible para poder adaptar los volúmenes. Cuando se observe el cráneo desde su zona posterior, podrán apreciarse las particularidades del cuello y si necesita alguna corrección para ser favorecidos. Se actuará de la siguiente manera:

  • Si el cuello es muy estrecho se evitarán peinados excesivamente despegados del cráneo a través de un volumen exagerado, aconsejándose líneas de volumen bajo y discreto.
  • En el caso del cuello ancho, hay que tratar de cubrir dicha zona sin potenciar el volumen en los laterales.
  • Cuando el cuello es largo y muy vertical, se recomiendan peinados con volumen bajo y amplio y se desaconsejan los recogidos de nuca muy despejada y el volumen en la parte alta del cráneo.
  • A diferencia de los casos de cuello corto, donde se aplicarán volumen en la parte alta del cráneo dejando visible la nuca.

Son muchos detalles diferentes los que hay que tener en cuenta en cada persona y eso significa que serán muchos los cortes distintos que habrá que diseñar para que cada cliente pueda lucir un estilo único.

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